
Streamer ‘Cristorata’ pide perdón tras lanzar insultos racistas contra votantes de Puno, Cusco y Ayacucho

Un discurso de odio en vivo
Durante un directo dedicado a analizar el avance de los resultados electorales de la ONPE 2026, el influencer perdió los papeles y arremetió violentamente contra los ciudadanos de las regiones del sur. En sus declaraciones, Puente Viena utilizó calificativos denigrantes como «andinos burros» y «serranos», llegando incluso a proponer ataques violentos contra dichas regiones.
«Si no fuera por Machu Picchu hablo con el presidente de China para que les envíe una bomba… No les llega el oxígeno al cerebro», fueron algunas de las frases que indignaron a miles de usuarios y que se volvieron virales en cuestión de minutos.
El descargo: «No me voy a excusar»
Ante la ola de críticas y el anuncio de posibles acciones legales por parte de las autoridades peruanas, ‘Cristorata’ utilizó sus redes sociales y una nueva transmisión para intentar frenar el impacto de sus palabras. El streamer reconoció que su comportamiento fue «nefasto» y que se dejó llevar por la supuesta «adrenalina del show».
“Sí, la cagué, no me voy a excusar”, sentenció de forma tajante. Aseguró que, como «hombre hecho y derecho», asumirá la responsabilidad de sus actos y prometió que no volverá a emitir comentarios de índole discriminatoria. Pese a ello, el malestar en regiones como Puno, Cusco y Ayacucho persiste, con colectivos exigiendo sanciones ejemplares.
Consecuencias legales y éticas
A pesar de las disculpas, el panorama para el streamer es sombrío. En el Perú, los actos de discriminación e incitación al odio están tipificados en el Código Penal y pueden conllevar penas privativas de la libertad. Las frases donde sugiere «enviar una bomba» a compatriotas han sido tomadas con especial gravedad por las autoridades, que ya se encuentran analizando el material de la transmisión de Kick.
Este episodio reaviva el debate sobre la responsabilidad de los influencers y streamers en la formación de opinión pública, especialmente en contextos electorales tan polarizados como los actuales. Mientras ‘Cristorata’ intenta salvar su carrera digital, el país observa de cerca si este pedido de perdón será suficiente para evitar una sanción judicial.







