
Sismo de 7.2 golpea Ayacucho: heridos, viviendas afectadas y daños en colegios y centros de salud tras terremoto de Coracora

El fuerte movimiento tuvo su epicentro cerca de Coracora y fue sentido en gran parte del Perú. El balance de daños continúa actualizándose mientras autoridades inspeccionan viviendas e infraestructura pública. INDECI recuerda que contar con una mochila de emergencia puede resultar fundamental durante las primeras 24 horas de una emergencia.
El potente sismo de magnitud 7.2 que sacudió Ayacucho este jueves 20 de agosto dejó de ser solamente una impresionante cifra registrada por los sismógrafos. Con el paso de las horas comenzaron a conocerse sus consecuencias en las localidades próximas al epicentro.
Personas heridas, viviendas afectadas, daños en instituciones educativas y establecimientos de salud, interrupciones temporales de servicios y desprendimientos de rocas forman parte del balance preliminar de una emergencia que continúa siendo evaluada.
De acuerdo con el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el movimiento ocurrió exactamente a las 13:00:16 horas, tuvo una magnitud de 7.2 y su epicentro se localizó aproximadamente 35 kilómetros al norte de Coracora, provincia de Parinacochas, Ayacucho.
Su profundidad fue de 108 kilómetros y la intensidad registrada en Coracora alcanzó los grados III-IV.
Tres personas resultaron heridas
Los reportes fueron cambiando conforme las autoridades consiguieron llegar a las localidades afectadas.
Inicialmente la Defensoría del Pueblo informó de un estudiante de la Institución Educativa 9 de Diciembre que resultó herido y fue trasladado al Hospital de Coracora.
Posteriormente, el balance oficial actualizado elevó a tres el número de personas con heridas leves. No se han reportado fallecidos como consecuencia del terremoto hasta el último informe revisado.
Al menos 33 viviendas afectadas
El daño material también fue aumentando conforme avanzaron las inspecciones.
El reporte actualizado difundido por la Agencia Andina, sobre información de las autoridades, contabiliza 33 viviendas afectadas en la provincia de Parinacochas.
Entre las localidades reportadas figuran Pullo, Coracora, Chumpi y Upahuacho, además de otras zonas que continúan siendo inspeccionadas.
Algunas imágenes difundidas después del terremoto muestran especialmente la vulnerabilidad de las construcciones tradicionales de adobe, con paredes agrietadas y sectores parcialmente colapsados.
Precisamente por eso el balance podría continuar modificándose: varias comunidades se encuentran dispersas y las evaluaciones necesitan realizarse vivienda por vivienda.
Colegios y centros de salud también presentan daños
La preocupación no se concentra únicamente en las casas.
Los primeros balances oficiales reportaron afectaciones en instituciones educativas y establecimientos de salud. Una evaluación inicial llegó a contabilizar daños en siete instituciones educativas y tres establecimientos sanitarios; reportes posteriores continuaban inspeccionando estas infraestructuras.
La Defensoría del Pueblo solicitó expresamente a los sectores Salud y Educación realizar evaluaciones estructurales de colegios y centros de salud antes de garantizar su funcionamiento normal.
Esto es especialmente importante después de un terremoto: una construcción puede permanecer en pie y, sin embargo, haber sufrido daños estructurales que no son evidentes a simple vista.
¿Y las iglesias?
Revisé específicamente este punto porque comenzaron a circular referencias a daños en edificaciones antiguas.
Hasta este cierre no encuentro un reporte oficial consolidado de INDECI que permita afirmar que una iglesia determinada haya colapsado como consecuencia del sismo.
Por eso no incluiría en nuestra nota que hubo iglesias derrumbadas hasta contar con la identificación del templo y una confirmación de Cultura, INDECI, la municipalidad o alguna autoridad competente.
Es preferible actualizar la noticia después antes que atribuir al terremoto imágenes que podrían corresponder a otro lugar o momento.
Desprendimientos y carreteras bajo vigilancia
El movimiento también provocó desprendimientos de rocas y movimientos de tierra en determinados sectores.
La Defensoría confirmó afectaciones en el centro poblado de Aycará y desprendimientos de rocas, mientras autoridades regionales y locales desplegaron personal para revisar carreteras y comunidades rurales.
Otro problema registrado inmediatamente después del terremoto fue la interrupción de servicios.
La Defensoría informó que hubo afectaciones en electricidad y telecomunicaciones, por lo que coordinó con ElectroDunas la activación de su plan de contingencia. El restablecimiento eléctrico permitió también recuperar las comunicaciones.
¿Por qué un terremoto de 7.2 no provocó una destrucción mucho mayor?
La respuesta está principalmente en un dato: 108 kilómetros de profundidad.
Se trató de un terremoto de gran magnitud, pero relativamente profundo.
Esto permitió que sus ondas viajaran a grandes distancias —el movimiento fue percibido incluso en Lima y otras regiones— pero redujo considerablemente la intensidad que llegó a la superficie alrededor del epicentro respecto de lo que podría ocurrir con un terremoto superficial de la misma magnitud.
Eso no significa que un sismo profundo sea inofensivo.
Las construcciones vulnerables, especialmente aquellas levantadas con adobe o sin criterios antisísmicos, pueden sufrir daños incluso cuando la intensidad registrada no alcanza niveles extremos.
¿Qué debemos hacer durante un terremoto?
El terremoto de Coracora vuelve a recordar que la preparación no debe comenzar cuando empieza a moverse el suelo.
INDECI recomienda identificar previamente zonas seguras, rutas de evacuación y puntos de reunión familiar. Durante el movimiento se debe mantener la calma y ubicarse en una zona segura; cuando termine el sismo, evacuar ordenadamente utilizando las rutas establecidas.
También es importante mantenerse alejado de ventanas, vidrios, objetos que puedan caer y estructuras aparentemente dañadas.
Después del movimiento, no se debe ingresar nuevamente a una vivienda con grietas o daños importantes hasta que pueda evaluarse su seguridad.
Y algo especialmente importante: después de un terremoto fuerte pueden ocurrir réplicas.
Sí: la mochila de emergencia es necesaria
No debería verse como algo opcional reservado para un gran terremoto.
INDECI recomienda que cada familia tenga preparada una Mochila para Emergencias, diseñada para cubrir las necesidades básicas durante aproximadamente las primeras 24 horas después de un desastre.
Como mínimo debería contener:
- Agua y alimentos no perecibles
- Botiquín y medicamentos personales
- Linterna
- Radio portátil a pilas
- Pilas de repuesto
- Artículos de higiene
- Ropa o abrigo
- Documentos importantes protegidos
- Elementos particulares que necesiten niños, adultos mayores o personas con discapacidad
INDECI recomienda además una Caja de Reserva con suministros adicionales para los días posteriores, ya que después de un desastre severo los servicios y la ayuda pueden tardar en normalizarse.
Coracora deja nuevamente una advertencia
El terremoto de Ayacucho no dejó, hasta ahora, una tragedia de dimensiones mayores.
Pero eso no debería conducir a minimizar lo ocurrido.
Un terremoto de magnitud 7.2 acaba de producirse en territorio peruano. Hubo heridos, viviendas afectadas y daños en infraestructura pública. Y aunque sus 108 kilómetros de profundidad redujeron sus efectos destructivos en superficie, el movimiento volvió a demostrar algo que el Perú conoce desde hace generaciones:
vivimos en un país sísmico.
No podemos saber cuándo ocurrirá el próximo gran terremoto.
Lo que sí podemos decidir es cómo nos encontrará cuando ocurra.







