
Emmy 2026: lo mejor, lo peor y las críticas que dejó la gran noche de la televisión

Los Premios Emmy 2026 ya tienen ganadores, récords y también polémicas.
La 78.ª edición, celebrada el lunes 14 de septiembre en Los Ángeles, coronó a “The Pitt” como Mejor Serie Dramática, a “Widow’s Bay” como Mejor Comedia y a “DTF St. Louis” como Mejor Serie Limitada. Pero detrás de las estatuillas hubo discursos con mensajes hacia la propia industria, decisiones cuestionadas y algunos momentos que no convencieron.
LO BUENO: una noche con récords y premios muy celebrados
Una de las grandes triunfadoras fue “Widow’s Bay”, que terminó esta edición con 14 premios Emmy, un récord para una comedia en una sola temporada.
Su protagonista, Matthew Rhys, también hizo historia: ganó como Mejor Actor de Comedia por Widow’s Bay y como Mejor Actor de Serie Limitada por The Beast in Me. La Academia señala que es el primer intérprete que consigue dos premios Emmy de actuación protagonista en la misma edición.
Otra victoria muy celebrada fue la de Rhea Seehorn, quien finalmente consiguió el Emmy como Mejor Actriz Dramática por Pluribus, después de años siendo una de las intérpretes más reconocidas por la crítica televisiva.
Jean Smart sigue haciendo historia
Jean Smart volvió a imponerse gracias a Hacks.
La actriz consiguió su quinto Emmy por interpretar a Deborah Vance y alcanzó ocho premios de actuación en su carrera, igualando una de las marcas históricas de los Emmy. Además, se convirtió en la primera intérprete en ganar por cada temporada de una serie de varias temporadas.
Michael J. Fox protagonizó uno de los momentos más emotivos
Uno de los grandes momentos de la noche no tuvo que ver con una competencia.
Michael J. Fox recibió el Bob Hope Humanitarian Award por su trabajo durante décadas en la investigación y concientización sobre la enfermedad de Parkinson.
La aparición del actor fue recibida con una fuerte ovación y distintos medios la señalaron entre las escenas más emotivas de toda la ceremonia.
También hubo homenajes a figuras fallecidas, incluyendo un tributo especial a Dolly Parton, interpretado por Reba McEntire.
Mariska Hargitay aprobó como conductora… aunque no todo funcionó
Mariska Hargitay, protagonista de Law & Order: SVU, tenía una tarea complicada: conducir por primera vez los Emmy.
En líneas generales, la recepción fue favorable.
Variety calificó la ceremonia como ágil y celebratoria, mientras Los Angeles Times destacó la seguridad y entusiasmo de Hargitay, quien además se convirtió en la primera mujer en conducir los Emmy en 15 años.
Pero no todo convenció.
Entertainment Weekly consideró que el número musical de apertura, “I Love TV Screens”, no terminó de funcionar, aunque posteriormente la interacción humorística con Nicole Kidman ayudó a levantar el segmento.
LO MALO: Sally Field aprovechó su premio para golpear a Hollywood
Uno de los discursos con mayor contenido crítico fue el de Sally Field.
A sus 79 años, la actriz ganó como Mejor Actriz en Serie Limitada por Remarkably Bright Creatures y aprovechó el escenario para advertir sobre los cambios corporativos que atraviesa Hollywood.
Field hizo referencia directa a la concentración empresarial y a la proyectada unión entre Paramount y Warner Bros. Discovery.
Su mensaje fue que las diferentes voces creativas no pueden quedar silenciadas, comprometidas o absorbidas por las grandes fusiones corporativas.
La actriz también cuestionó las consecuencias de la disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá para las producciones audiovisuales.
Fue uno de los pocos momentos de la noche en que un ganador utilizó abiertamente el escenario para criticar decisiones políticas y empresariales.
Stephen Colbert también lanzó un mensaje a la industria
La despedida de The Late Show with Stephen Colbert tuvo un final especial: el programa ganó como Mejor Serie de Variedades.
Colbert no convirtió su discurso en un ataque directo, pero sí aprovechó el premio para hacer una petición pública a Hollywood:
que contraten a los trabajadores que quedaron disponibles después del final de su programa.
El presentador destacó que los programas nocturnos sirven como espacios donde escritores, técnicos y jóvenes profesionales aprenden y desarrollan sus carreras.
Fue una manera elegante de recordar otro problema de la industria: la pérdida de empleos en televisión.
La gran crítica: ningún actor no blanco ganó las categorías principales
Aquí apareció una de las controversias más importantes después de la ceremonia.
Los principales premios de actuación de drama, comedia y serie limitada fueron ganados exclusivamente por intérpretes blancos.
Variety destacó que ningún actor de color ganó una de las categorías principales de actuación, algo que no ocurría desde hacía varios años y que volvió a abrir la discusión sobre diversidad dentro de los Emmy.
Eso no significa que los ganadores no fueran merecedores de sus premios. La crítica apunta a una cuestión más amplia: si la televisión estadounidense presume de una industria cada vez más diversa, esa diversidad continúa sin reflejarse de la misma manera entre quienes terminan levantando las principales estatuillas.
Otra polémica comenzó incluso antes de la gala
La Academia de Televisión decidió retirar cinco categorías de la transmisión principal y entregarlas durante las ceremonias previas de Creative Arts.
Entre ellas estaban premios de actuación de reparto, dirección y guion de series limitadas.
La decisión provocó rechazo de profesionales y asociaciones de Hollywood. SAG-AFTRA, el Sindicato de Directores y el Sindicato de Guionistas cuestionaron el cambio al considerar que podía reducir la visibilidad y el reconocimiento de esos trabajos.
Para algunos espectadores, el problema quedó claro durante la gala: series como DTF St. Louis terminaron ganando premios importantes cuyos actores, directores y guionistas ya habían recibido sus estatuillas fuera de la gran transmisión televisiva.
El “In Memoriam” también recibió cuestionamientos
Como ocurre casi todos los años, la sección dedicada a los artistas fallecidos dejó ausencias que generaron críticas.
Variety recogió reacciones por nombres que no aparecieron en pantalla durante el segmento, entre ellos Chuck Norris y Nicholas Brendon, este último especialmente llamativo porque la propia gala había realizado minutos antes un homenaje por los 30 años de Buffy the Vampire Slayer.
El homenaje en sí recibió buenas críticas, especialmente por la interpretación de Noah Kahan y los recuerdos dedicados a figuras como Catherine O’Hara y Rob Reiner, pero las omisiones volvieron a generar discusión.
Entonces, ¿fueron unos buenos Emmy?
En entretenimiento, sí hubo más aciertos que tropiezos.
Mariska Hargitay logró conducir una ceremonia bastante ágil; Michael J. Fox protagonizó el momento más emotivo; Matthew Rhys, Jean Smart y Widow’s Bay hicieron historia y hubo reconocimientos que parecían largamente esperados.
Pero debajo del glamour quedaron preguntas importantes.
¿Por qué ninguna persona de color consiguió uno de los grandes premios de actuación? ¿Tiene sentido retirar categorías importantes de la transmisión? ¿Las fusiones empresariales terminarán reduciendo todavía más las oportunidades creativas?
Sally Field resumió buena parte de esa preocupación desde el propio escenario.
Los Emmy 2026 celebraron lo mejor de la televisión, pero también terminaron recordándole a Hollywood que la industria que entrega los premios tiene sus propios problemas por resolver.







