Emboscada en La Pampa: ‘Guardianes de la Trocha’ enfrentan a la Policía con fusiles de guerra y dejan un agente muerto

Una operación policial destinada a golpear a uno de los grupos armados vinculados a la minería ilegal en La Pampa, Madre de Dios, terminó convertida en un violento enfrentamiento con fusiles de guerra.
El saldo oficial es grave: un policía fallecido, otro efectivo herido y tres presuntos integrantes de la organización criminal abatidos.
Pero el arsenal encontrado después del enfrentamiento revela algo todavía más preocupante: los agentes no estaban frente a delincuentes armados únicamente con pistolas, sino ante una estructura con capacidad para responder utilizando armamento de alto poder.
El objetivo era capturar a alias ‘Chili’
La operación se desarrolló durante la madrugada del martes 6 de octubre en inmediaciones del kilómetro 115 de la carretera Interoceánica, sector La Pampa, distrito de Inambari, provincia de Tambopata.
Participaron agentes especializados de la Dirección de Medio Ambiente (Dirmeamb) y de la Dirección de Operaciones Especiales (Diropesp).
Uno de los principales objetivos era Edison Fernández Pérez, alias ‘Chili’, señalado por las autoridades como cabecilla de “Los Guardianes de la Trocha”.
Información recogida en la zona señala que integrantes de esta organización se desplazaban presuntamente para realizar cobros de cupos a mineros ilegales que operan cerca de la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata.
Pero algo habría ocurrido antes de que la Policía pudiera sorprenderlos.
Habrían sido advertidos de la llegada de la Policía
De acuerdo con información policial y testimonios recogidos posteriormente, alias ‘Chili’ habría sido alertado sobre el desplazamiento de los agentes.
La organización habría tenido así tiempo para prepararse.
Cuando las fuerzas especiales llegaron a la zona se produjo un intenso intercambio de disparos.
La hipótesis de una emboscada ha sido reportada por fuentes policiales; sin embargo, las circunstancias exactas sobre cómo comenzó el enfrentamiento todavía forman parte de las diligencias.
Alias ‘Chili’ consiguió escapar y sería buscado en sectores cercanos a La Pampa.
¿Qué tan fuerte fue el enfrentamiento?
El armamento recuperado permite dimensionarlo.
Tras controlar la situación, las autoridades reportaron la incautación de 15 armas de fuego de largo alcance, entre ellas fusiles AKM y AR-15.
También se encontraron:
- granadas tipo piña,
- abundante munición,
- cacerinas,
- una pistola,
- teléfonos celulares,
- chalecos y otros pertrechos.
Algunos reportes policiales iniciales presentan diferencias respecto al número exacto de granadas recuperadas, por lo que esta cifra deberá consolidarse con el acta oficial de incautación.
Lo que no está en discusión es el poder de fuego encontrado.
Los fusiles AR-15 y AKM recuperados muestran que los agentes se enfrentaron a hombres equipados para sostener un combate armado y no únicamente para realizar labores de vigilancia.
El saldo: un policía muerto, otro herido y tres abatidos
La información oficial difundida después del operativo confirmó la muerte de un efectivo de la Policía Nacional durante el enfrentamiento.
Otro agente resultó herido por proyectil de arma de fuego y necesitó atención médica especializada.
Del otro lado, tres presuntos integrantes de la organización fueron abatidos.
Informaciones de campo llegaron a señalar inicialmente una cifra mayor de fallecidos entre los atacantes, pero el balance oficial de la Policía y del Ministerio del Interior mantiene hasta el momento la cifra en tres.
Por ello, esa es la cantidad que debe considerarse confirmada mientras continúan las diligencias.
¿Quiénes son ‘Los Guardianes de la Trocha’?
No se trataría de una organización recién formada.
Investigaciones periodísticas y fuentes policiales señalan que el grupo opera desde hace años en La Pampa y que originalmente habría surgido como una estructura destinada a proporcionar seguridad armada alrededor de las operaciones de minería ilegal.
Con el tiempo, su actividad habría evolucionado hacia un sistema de control territorial y cobro de cupos.
Las autoridades los vinculan actualmente con delitos como:
- minería ilegal,
- extorsión,
- sicariato,
- secuestro,
- tenencia ilegal de armas
- y cobro de cupos.
El sistema resulta especialmente peligroso porque el denominado servicio de “seguridad” puede terminar funcionando como un mecanismo de extorsión: se cobra a mineros, trabajadores y negocios para poder operar dentro de determinadas zonas.
Ya habían sufrido otro duro golpe
Este no es el primer enfrentamiento de 2026 entre las fuerzas del orden y esta organización.
En julio, otro operativo en los kilómetros 111 y 115 de La Pampa terminó con la captura de 21 presuntos integrantes del grupo.
En aquella intervención también se produjo un prolongado intercambio de disparos y fueron encontrados fusiles, pistolas, explosivos y miles de municiones.
Pero hubo un descubrimiento todavía más delicado.
Entre las personas detenidas aparecieron miembros del Ejército investigados por presuntamente brindar entrenamiento militar a integrantes de estas estructuras armadas.
Las investigaciones señalan que habrían enseñado manejo de armas, prácticas de tiro y técnicas tácticas.
Una guerra por el control del oro ilegal
La violencia en La Pampa no puede entenderse únicamente como enfrentamientos entre policías y mineros ilegales.
En la zona operan organizaciones que disputan territorio, rutas, producción de oro y el cobro de cupos.
Esa competencia ha provocado asesinatos, amenazas, secuestros y enfrentamientos armados.
Los denominados grupos de “seguridad” pueden comenzar ofreciendo protección a las operaciones mineras, pero las investigaciones muestran que algunas de estas estructuras terminan controlando mediante las armas quién trabaja, quién comercializa oro, quién vende combustible y quién puede ingresar a determinados sectores.
El oro ilegal necesita maquinaria y combustible.
Pero también necesita territorio.
Y controlar ese territorio se ha convertido en un negocio armado.
El Gobierno anuncia que continuarán las operaciones
Tras conocerse el resultado del enfrentamiento, el ministro del Interior, César Astudillo, aseguró que las operaciones contra estas organizaciones continuarán.
El Gobierno sostiene que la intervención forma parte de una ofensiva basada en inteligencia policial para recuperar el control territorial en zonas donde las organizaciones criminales vinculadas a la minería ilegal han ganado presencia.
La muerte de un policía durante el operativo y el arsenal encontrado vuelven a demostrar, sin embargo, la dimensión del problema.
En La Pampa ya no se trata solamente de perseguir maquinaria utilizada para extraer oro ilegal.
Las fuerzas del orden están enfrentando estructuras criminales capaces de responder con fusiles de guerra, granadas y hombres que, según las investigaciones, incluso habrían recibido entrenamiento táctico.
Y mientras alias ‘Chili’ continúe prófugo, la operación todavía no puede darse por terminada.








