Leptospirosis en Perú: casi 14 mil casos y 50 fallecidos encienden las alertas; conoce cómo prevenir esta enfermedad

La enfermedad transmitida por una bacteria presente en la orina de animales infectados puede provocar daños graves en los riñones y el hígado. El contacto con aguas estancadas y ambientes contaminados aumenta el riesgo de contagio.
La leptospirosis se ha convertido en una preocupación para la salud pública en el Perú. Las cifras registradas durante 2026 muestran un incremento importante de casos y fallecimientos, mientras las autoridades sanitarias advierten sobre los riesgos asociados a las lluvias, las inundaciones y las deficiencias de saneamiento.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud (Minsa), hasta la semana epidemiológica 41, correspondiente al 17 de octubre, se habían notificado 13.962 casos y 50 fallecimientos a nivel nacional. La cifra de contagios representa un incremento del 73 % frente a los 8.055 casos reportados durante todo 2025.
Lima también se encuentra entre las zonas que requieren atención: hasta ese mismo periodo acumulaba 315 casos y 10 fallecimientos. La situación demuestra que esta enfermedad no representa un riesgo exclusivo de las zonas rurales o selváticas, sino también de las ciudades.
¿Qué es la leptospirosis y cómo afecta al organismo?
La leptospirosis es una enfermedad infecciosa causada por bacterias del género Leptospira. Se trata de una zoonosis, es decir, una infección que puede transmitirse de animales a seres humanos.
Los principales portadores son los roedores, especialmente las ratas, aunque también pueden transmitir la bacteria perros, cerdos, ganado y otros animales infectados.
La bacteria se elimina mediante la orina de estos animales y puede contaminar el agua, el barro, los suelos húmedos y los alimentos. Una vez que ingresa al organismo humano, puede pasar al torrente sanguíneo y afectar distintos órganos, principalmente los riñones y el hígado.
La enfermedad puede presentarse de manera leve, pero también desarrollar complicaciones graves si no se identifica y trata oportunamente.
¿Cómo se contagia la leptospirosis?
Una de las principales formas de transmisión es el contacto con agua o tierra contaminada con orina de animales infectados.
Las situaciones que elevan el riesgo son:
- Caminar descalzo por charcos, lodo o zonas inundadas.
- Limpiar viviendas o calles afectadas por inundaciones sin protección.
- Entrar en contacto con aguas estancadas contaminadas.
- Consumir agua o alimentos que hayan tenido contacto con orina de animales infectados.
- Trabajar en lugares con presencia de roedores, aguas residuales o condiciones deficientes de saneamiento.
- Tener heridas o lesiones en la piel que entren en contacto con ambientes contaminados.
La bacteria también puede ingresar por las mucosas de los ojos, la nariz y la boca. La transmisión de persona a persona es extremadamente rara.
¿Cuáles son los principales síntomas?
Los síntomas pueden aparecer entre 2 y 30 días después de la exposición, aunque generalmente se presentan entre los 5 y 14 días.
Entre las señales más frecuentes están:
- Fiebre alta y escalofríos.
- Dolor de cabeza intenso.
- Dolor muscular, especialmente en las piernas y la espalda baja.
- Náuseas y vómitos.
- Dolor abdominal y diarrea.
- Ojos enrojecidos.
- Sensación de cansancio y malestar general.
Un aspecto preocupante es que sus primeros síntomas pueden confundirse con los del dengue, la influenza y otras enfermedades infecciosas.
Señales de alarma: si aparecen coloración amarillenta en la piel o los ojos, disminución de la cantidad de orina, dificultad para respirar, sangrado o alteraciones importantes del estado de conciencia, se necesita atención médica de emergencia.
¿Qué tan peligrosa puede ser esta enfermedad?
En los casos graves, la leptospirosis puede provocar insuficiencia renal, daño hepático, meningitis, hemorragias y complicaciones respiratorias.
Por eso, no debe confundirse una fiebre común con una infección sin importancia, especialmente si la persona estuvo expuesta a aguas estancadas, inundaciones o lugares con presencia de roedores.
La buena noticia es que existe tratamiento con antibióticos y que la atención temprana puede reducir el riesgo de complicaciones. El diagnóstico y la elección del tratamiento corresponden a los profesionales de salud.
¿Cómo prevenir el contagio?
La prevención comienza con medidas sencillas en casa, en el trabajo y en los espacios públicos.
1. Evita las aguas estancadas. No camines descalzo ni ingreses a charcos, acequias, pozas o zonas inundadas que puedan estar contaminadas.
2. Utiliza protección. Si debes realizar labores de limpieza en lugares afectados por inundaciones, utiliza botas impermeables, guantes y protección adecuada.
3. Mantén la vivienda limpia. Elimina la basura, evita la acumulación de residuos y controla la presencia de roedores.
4. Protege los alimentos. Guarda la comida en recipientes cerrados y lava adecuadamente los utensilios y superficies de preparación.
5. Consume agua segura. Utiliza agua hervida o debidamente tratada y mantén tapados los recipientes de almacenamiento.
6. Protege las heridas. Cubre cualquier corte o lesión con apósitos impermeables antes de realizar actividades que puedan implicar contacto con agua o barro.
7. Refuerza la limpieza después de las inundaciones. Evita el contacto directo con el lodo y utiliza protección al desinfectar los ambientes afectados.
¿Qué regiones del Perú están en mayor riesgo?
La leptospirosis está presente en diferentes zonas del país, pero las condiciones de humedad, las lluvias intensas, las inundaciones y los problemas de saneamiento favorecen su propagación.
Entre las regiones que el Minsa ha identificado con incidencia importante se encuentran Loreto, Madre de Dios, Tumbes, Ucayali, San Martín, Amazonas, Ayacucho, Huánuco y Cusco.
En Lima también se han reportado casos y fallecimientos, por lo que la población no debe considerar que esta enfermedad afecta únicamente a las regiones de la selva.
El problema requiere vigilancia epidemiológica, control de roedores, acceso a agua segura, limpieza pública y mejores condiciones de saneamiento, además de la responsabilidad individual de adoptar medidas de prevención.
¿Qué hacer si sospechas que tienes leptospirosis?
Si presentas fiebre, dolor muscular intenso, dolor de cabeza u otros síntomas después de haber tenido contacto con agua estancada, barro o zonas inundadas, acude cuanto antes al establecimiento de salud más cercano.
Informa al personal médico sobre el lugar y las condiciones en las que pudiste estar expuesto a la bacteria. Este antecedente es importante para orientar el diagnóstico.
No te automediques ni esperes a que los síntomas desaparezcan por sí solos. La evaluación oportuna puede marcar la diferencia y evitar complicaciones que pongan en riesgo tu vida.
La leptospirosis se puede prevenir y tratar, pero la información y la atención temprana son fundamentales. Cuidar el agua que consumimos, mantener limpios nuestros hogares y evitar el contacto con ambientes contaminados puede ayudar a proteger a toda la familia.
Fuentes consultadas
- Ministerio de Salud del Perú (Minsa): ¿Qué es la leptospirosis?
- Centro Nacional de Epidemiología del Minsa: Vigilancia de zoonosis
- Organización Panamericana de la Salud: Leptospirosis
- Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC): Información sobre la leptospirosis
- La República: Reporte de casos y fallecimientos en el Perú, 29 de octubre de 2026








