14 partidos ponen presión al JNE: exigen definir si López Aliaga podría volver a ser alcalde de Lima

A menos de un mes de las Elecciones Regionales y Municipales del 4 de octubre, una controversia amenaza con convertirse en uno de los principales temas de la campaña por Lima Metropolitana.

Catorce organizaciones políticas que compiten por la alcaldía de Lima exigieron al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que aclare si un alcalde elegido en 2022 puede recibir nuevamente la credencial de burgomaestre en 2026 después de postular como primer regidor. El caso que concentra todas las miradas es el de Rafael López Aliaga.

¿Qué exigen exactamente los partidos?

El pedido surgió durante las reuniones organizadas para definir las reglas del próximo debate municipal de Lima. Las agrupaciones señalaron que existe una “profunda incertidumbre jurídica” sobre lo que ocurrirá si una lista cuyo candidato a alcalde renunció termina ganando las elecciones y su primer regidor fue alcalde durante el periodo 2023-2026.

El documento pide que el JNE, en un plazo máximo de tres días hábiles, emita un pronunciamiento:

“vinculante y definitivo” sobre si los alcaldes elegidos en 2022 pueden recibir nuevamente credencial de alcalde.

Las organizaciones que respaldaron el acuerdo fueron Visión Perú, Podemos Perú, Pueblo Consciente, Partido Patriótico del Perú, Partido Popular Cristiano, Somos Perú, Demócrata Verde, APRA, FREPAP, Batalla Perú, Avanza País, Alianza para el Progreso, Venceremos y Coalición Transformadora Tierra Verde.

¿Por qué Rafael López Aliaga está en el centro de la polémica?

López Aliaga fue alcalde de Lima durante el periodo iniciado en 2023 y posteriormente dejó el cargo para participar en las elecciones generales de 2026.

Para las municipales fue inscrito por Renovación Popular como primer regidor o teniente alcalde, mientras Luis Rubio figuraba originalmente como candidato a la alcaldía.

Pero el 4 de agosto, Rubio presentó su renuncia irrevocable por “motivos estrictamente personales”. Con su salida, López Aliaga quedó encabezando en la práctica la lista municipal de Renovación Popular.

Aquí nace el problema.

El artículo 194 de la Constitución establece expresamente que “no hay reelección inmediata para los alcaldes”.

Sin embargo, la legislación no prohíbe expresamente que un alcalde en funciones o recientemente elegido pueda presentarse como regidor.

Y la Ley Orgánica de Municipalidades establece que, ante la ausencia o vacancia del alcalde, quien lo reemplaza es el teniente alcalde, es decir, el primer regidor de su propia lista.

Ese cruce de normas es justamente lo que ha abierto el debate sobre una posible “reelección encubierta”.

El JNE ya habló, pero dejó la pregunta más importante sin responder

El presidente del JNE, Roberto Burneo, se pronunció el pasado 5 de septiembre y rechazó tajantemente que exista jurídicamente una modalidad denominada “reelección encubierta”.

Burneo señaló que un alcalde sí puede postular como primer regidor, porque no existe una prohibición expresa en la Constitución o la legislación electoral que se lo impida.

Pero cuando se le preguntó algo mucho más concreto —si ese primer regidor podría finalmente recibir una nueva credencial como alcalde— evitó adelantar una respuesta.

Según Burneo, esa situación todavía no ha sido evaluada por el pleno del JNE y no formó parte de las controversias resueltas hasta ahora.

Es justamente esa respuesta la que ahora los 14 partidos quieren conocer antes de continuar definiendo las condiciones del debate municipal.

López Aliaga ya ganó una primera batalla legal

La candidatura de López Aliaga como primer regidor también atravesó varios cuestionamientos.

Inicialmente, el Jurado Electoral Especial de Lima Centro había declarado improcedente su inscripción debido a su condición de senador electo para el periodo 2026-2031.

Sin embargo, el pleno del JNE revocó aquella decisión y permitió que continuara en carrera.

Más recientemente, el JNE también confirmó el rechazo al pedido que buscaba excluirlo de la elección por la supuesta reelección inmediata. Así, López Aliaga continúa oficialmente como candidato a primer regidor de Renovación Popular.

Pero una cosa es permitirle participar como regidor y otra diferente definir si, en caso de una victoria de Renovación Popular, puede asumir nuevamente la Alcaldía de Lima.

Ese es el vacío que sigue pendiente.

Renovación Popular acusa “coacción”

Renovación Popular fue la única organización presente hasta el final de la reunión que rechazó la exigencia de los demás partidos.

En el acta dejó constancia de que considera el pedido una forma de presión o “coacción” contra el JNE, especialmente si se condiciona la continuación de las conversaciones sobre el debate municipal a que el organismo electoral emita primero un pronunciamiento.

López Aliaga, por su parte, ha defendido anteriormente que su candidatura es legal y sostiene que existen decisiones del propio sistema electoral que respaldan su posición.

El voto podría decidir algo que todavía no está jurídicamente claro

La controversia ya dejó de ser solamente un enfrentamiento entre partidos.

Los propios organismos electorales reconocen que todavía no se ha definido qué ocurrirá con la credencial de alcalde si una de estas listas gana.

Y el caso no afecta solamente a Lima Metropolitana. RPP identificó más de 60 situaciones a nivel nacional en las que alcaldes elegidos en 2022 aparecen como primeros regidores después de que los candidatos originalmente inscritos para la alcaldía renunciaran.

Por eso, la decisión que finalmente tome el JNE sobre Rafael López Aliaga podría convertirse en un precedente para decenas de municipios del país.

La pregunta que los 14 partidos quieren que sea respondida antes de que los limeños acudan a las urnas es sencilla, pero políticamente explosiva:

si Renovación Popular gana en Lima, ¿el JNE entregará nuevamente a Rafael López Aliaga una credencial de alcalde pese a que la Constitución prohíbe la reelección inmediata?

Hasta hoy, 8 de septiembre, esa respuesta todavía no existe.