Piura: Lluvias intensas dejan más de 12,000 damnificados y un fallecido

La región de Piura enfrenta una grave emergencia humanitaria y daños severos en su infraestructura como consecuencia de las lluvias intensas registradas en los últimos días. De acuerdo con el más reciente informe del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), la situación deja más de 12,000 personas damnificadas y alrededor de 1,350 afectadas, además de múltiples pérdidas materiales y serias interrupciones en los servicios básicos.

El impacto del temporal ya ha cobrado una víctima mortal. Una persona falleció tras ser arrastrada por las aguas de la quebrada Sol Sol, en medio del aumento del caudal provocado por las precipitaciones.

Las autoridades regionales informaron que numerosas viviendas han quedado destruidas o inhabitables, mientras que la red de transporte presenta daños críticos. Varios puentes y vías urbanas permanecen con tránsito restringido o totalmente interrumpido, complicando el acceso de la población a centros de salud, colegios y zonas de abastecimiento que también han resultado perjudicados por la emergencia.

En la provincia de Morropón, la activación simultánea de quebradas y deslizamientos mantiene en situación de riesgo a los distritos de Buenos Aires, Yamango y Pirles. En estas zonas, varias familias han perdido sus hogares y permanecen aisladas debido al colapso de carreteras.

La situación también es crítica en la provincia de Talara. En el distrito turístico de Máncora, una lluvia torrencial provocó el colapso de al menos 200 viviendas, dejando a decenas de familias sin refugio y expuestas a las condiciones climáticas.

En Sullana, sectores como Lancones registran alto riesgo de inundaciones. Las precipitaciones han afectado la estabilidad de las viviendas y han paralizado el tránsito en diversas rutas locales.

Las provincias altoandinas también permanecen en alerta. En Ayabaca, Paimas, Montero y Huancabamba, la saturación del suelo ha provocado el flujo constante de quebradas, aumentando el riesgo de desbordes y deslizamientos de tierra que amenazan viviendas y vías de comunicación entre la sierra y la costa.

Las autoridades regionales mantienen activas las alertas ante posibles nuevas emergencias. Equipos de respuesta continúan ejecutando evacuaciones preventivas, evaluando daños y coordinando el envío de ayuda humanitaria para las poblaciones más afectadas.