Alerta en los mercados: suben tomate, ají y choclo mientras la DANA Bertha amenaza el abastecimiento

El bolsillo de las familias vuelve a sentir presión. Los primeros incrementos en productos de consumo diario ya comenzaron a observarse en mercados de Lima, mientras comerciantes miran con preocupación lo que ocurre en las carreteras y zonas agrícolas afectadas por las condiciones climáticas.

Tomate, ají amarillo y choclo aparecen entre los productos que registran variaciones importantes de precio.

El problema no estaría únicamente en los mercados. Detrás de cada puesto existe una cadena que comienza en el campo, continúa por las carreteras y termina en los centros mayoristas y mercados minoristas.

Cuando uno de esos eslabones falla, el impacto puede terminar trasladándose al consumidor.

Tomate pasa de S/4 a S/6 el kilo

En el mercado Lobatón, ubicado en Lince, los comerciantes ya reportan incrementos.

El caso más evidente es el tomate, cuyo precio pasó aproximadamente de S/4 a S/6 por kilogramo, un aumento de S/2.

El ají amarillo, que podía encontrarse entre S/7 y S/8, llegó a los S/9 por kilo.

El choclo también registra movimiento: pasó aproximadamente de S/2 a S/3 la unidad.

No todos los productos, sin embargo, han aumentado de la misma manera. La cebolla se mantiene alrededor de S/4, mientras que el limón puede encontrarse entre S/3 y S/6 dependiendo del tamaño.

La preocupación de los vendedores está principalmente en lo que pueda suceder con el abastecimiento durante los próximos días.

¿La DANA Bertha es responsable del aumento?

Aquí es necesario hacer una precisión.

No existe hasta el momento información oficial que permita atribuir exclusivamente a la DANA Bertha todos los incrementos registrados en los mercados.

Lo que sí está confirmado es que existen dificultades para trasladar determinados productos procedentes del sur y de la selva central, mientras algunas zonas vienen soportando lluvias, huaicos y problemas en las vías.

A ello se suma el nuevo escenario meteorológico.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) confirmó la presencia de la DANA Bertha y advirtió sobre precipitaciones y fuertes vientos principalmente en la sierra centro y sur.

Entre los fenómenos previstos se encuentran lluvias, nevadas, granizo y aguanieve en zonas altoandinas.

Regiones como Arequipa, Tacna y Moquegua, además de sectores próximos a Puno, Cusco, Apurímac y el sur de Ayacucho, se encuentran entre las zonas donde se esperan los principales efectos.

El verdadero temor está en las carreteras

Para los mercados, el problema aparece cuando las condiciones meteorológicas terminan afectando las vías utilizadas para transportar alimentos.

Un huaico, un deslizamiento o el cierre temporal de una carretera puede impedir que los camiones lleguen a los mercados mayoristas dentro de los tiempos habituales.

Menos producto disponible frente a una demanda que permanece prácticamente igual puede terminar ejerciendo presión sobre los precios.

Por eso, más que la presencia de una DANA por sí misma, lo que debe vigilarse es su impacto sobre cultivos, carreteras y transporte de alimentos.

Ese será el indicador que permitirá conocer si los aumentos actuales son temporales o si existe riesgo de nuevas alzas.

¿Debemos preocuparnos?

Sí debemos estar atentos, pero sin caer en alarmismo.

Por ahora estamos frente a incrementos puntuales en determinados productos y no ante evidencia de un desabastecimiento generalizado de alimentos en Lima.

La situación podría cambiar si las lluvias provocan interrupciones prolongadas en las principales rutas de abastecimiento.

Por eso será fundamental observar durante los próximos días el ingreso de camiones a los mercados mayoristas y la evolución de los precios.

También corresponde a las autoridades monitorear las carreteras y actuar rápidamente ante huaicos o deslizamientos para evitar que localidades productoras queden aisladas.

¿Qué puede hacer el consumidor?

La primera recomendación es no realizar compras excesivas por temor a una posible escasez. Una demanda artificialmente elevada puede terminar aumentando todavía más la presión sobre determinados productos.

También resulta conveniente comparar precios entre puestos y mercados, sustituir temporalmente aquellos alimentos que presenten incrementos fuertes y priorizar productos de temporada que mantengan mayor disponibilidad.

Sobre todo, hay que evitar las compras impulsivas.

La DANA Bertha tiene efectos meteorológicos reales y está siendo monitoreada por Senamhi, pero eso no significa automáticamente que todos los alimentos subirán de precio.

La verdadera señal de alerta estará en las carreteras.

Si las condiciones climáticas comienzan a interrumpir de manera sostenida las rutas que conectan las zonas agrícolas con Lima, el problema dejará de estar solamente en el cielo y comenzará a sentirse con mayor fuerza en la mesa de las familias peruanas.