
Caen siete “chamos” acusados de secuestrar a colombiano en El Agustino: enviaban videos de las golpizas para exigir rescate

Siete ciudadanos venezolanos, investigados como presuntos integrantes de la banda denominada “Los Injertos del Mal”, permanecen detenidos por el secuestro de un ciudadano colombiano ocurrido en el distrito de El Agustino, en Lima.
El caso ha tomado un nuevo giro luego de que el Ministerio Público solicitara 15 días de detención preliminar judicial contra los siete investigados, mientras continúan las diligencias para establecer el grado de participación de cada uno.
La víctima fue privada de su libertad por hombres armados y posteriormente retenida en un inmueble, donde habría sido golpeada mientras sus captores exigían dinero a su familia para dejarla en libertad.
Cámaras registraron el momento del secuestro
Imágenes de videovigilancia permitieron reconstruir parte de lo ocurrido.
En las grabaciones se observa cómo un vehículo se aproxima al lugar donde se encontraba la víctima. Dos sujetos descienden y, utilizando armas de fuego, la obligan a subir a la unidad.
El hombre es reducido en plena vía pública antes de ser trasladado hacia el lugar donde permaneció cautivo.
Estas imágenes forman ahora parte de las evidencias que deberán ser analizadas durante la investigación.
Enviaban videos de las golpizas a su esposa
Uno de los elementos más graves del caso es el método utilizado para presionar a la familia.
Según la investigación, los secuestradores se comunicaron con la esposa de la víctima y le enviaron videos para demostrar que el ciudadano colombiano continuaba con vida.
En esas imágenes, el hombre aparecía siendo agredido y amenazado con un arma.
Los captores habrían utilizado las grabaciones para aumentar la presión psicológica sobre la familia mientras exigían el pago de un rescate.
La información obtenida durante estas comunicaciones resultó importante para que los investigadores avanzaran en la ubicación de los presuntos responsables.
Policía ubicó el inmueble y rescató al empresario
Tras recibir la denuncia, agentes especializados de la Policía Nacional iniciaron labores de inteligencia y seguimiento.
Las diligencias permitieron ubicar el inmueble donde permanecía retenida la víctima.
La Policía ejecutó entonces un operativo que permitió rescatar con vida al ciudadano colombiano y detener a siete sospechosos.
Los intervenidos son ciudadanos venezolanos y son investigados por su presunta vinculación con “Los Injertos del Mal”.
La responsabilidad individual de cada detenido deberá ser determinada durante el proceso fiscal y judicial.
Fiscalía pide 15 días de detención preliminar
El Ministerio Público solicitó al Poder Judicial 15 días de detención preliminar judicial para continuar con las investigaciones.
Durante ese periodo, la Fiscalía busca desarrollar una serie de diligencias consideradas fundamentales para esclarecer completamente el caso.
Entre ellas se encuentra el análisis de los teléfonos celulares incautados, la revisión de cámaras de seguridad y la realización de pericias balísticas.
Los investigadores también buscan establecer si los detenidos estarían relacionados con otros hechos delictivos.
El análisis de los equipos telefónicos podría permitir reconstruir las comunicaciones realizadas durante el secuestro, identificar posibles cómplices y determinar cómo se coordinó la exigencia económica realizada a la familia.
Investigación busca identificar a toda la organización
La captura de los siete sospechosos no necesariamente significa que la investigación haya terminado.
Las autoridades deberán establecer si existen otras personas que participaron en la planificación, vigilancia, traslado y custodia de la víctima.
También se investigará el origen de las armas y vehículos presuntamente utilizados durante el secuestro.
El caso vuelve a poner bajo atención una modalidad criminal particularmente violenta: secuestrar a una persona, registrar las agresiones y utilizar los videos como mecanismo de presión para conseguir el pago de un rescate.
Ahora será el Ministerio Público el encargado de reunir los elementos que permitan determinar la responsabilidad de los siete detenidos y establecer si “Los Injertos del Mal” estarían detrás de otros secuestros o delitos cometidos en Lima.







