Lluvias no dan tregua al norte del Perú: Senamhi advierte nuevo episodio hasta el 7 de noviembre y Lima también registra lloviznas

Tumbes y Piura enfrentan precipitaciones extraordinarias, activación de quebradas e inundaciones. El pronóstico advierte un nuevo periodo de lluvias entre el 5 y el 7 de noviembre, mientras que Lima registra garúa en varios distritos. El Niño Costero podría mantener las condiciones de riesgo durante los próximos meses.

Las lluvias siguen encendiendo las alarmas en el norte del Perú. Tumbes y Piura afrontan una sucesión de precipitaciones que ya provocaron inundaciones, activación de quebradas, daños en viviendas y dificultades en las vías de comunicación. Y aunque durante estos días podría presentarse una disminución temporal, las autoridades advierten que el episodio todavía no ha terminado.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) emitió el Aviso Meteorológico N.° 451, que contempla precipitaciones entre el miércoles 4 y el viernes 6 de noviembre. Para Tumbes se esperan lluvias de fuerte a extrema intensidad, mientras que en la costa interior de Piura podrían alcanzar intensidad moderada a fuerte.

La preocupación aumenta porque la jefa del Senamhi, Grinia Ávalos, advirtió que Tumbes y Piura tendrán un nuevo pulso de precipitaciones entre el 5 y el 7 de noviembre. Es decir, la pausa que pueda registrarse en algunas localidades no significa que el peligro haya desaparecido.

Tumbes: inundaciones, quebradas activadas y viviendas afectadas

Tumbes es una de las regiones que más preocupa por la intensidad de las precipitaciones y el incremento de los caudales.

Entre los registros más significativos difundidos por especialistas se encuentran 104,1 milímetros de lluvia en la estación El Salto, 93,6 en Matapalo, 73,5 en el aeropuerto de Tumbes y 59,5 en Puerto Pizarro.

Las consecuencias ya se sienten en diferentes sectores. En Aguas Verdes, el desborde del río Zarumilla afectó principalmente al asentamiento humano Puerto Perú, Villa Primavera y la ampliación Tomás Arizola, donde varias familias tuvieron que ser evacuadas.

También se reportaron problemas en Puerto Pizarro, Pampa Grande, Corrales y San Juan de la Virgen. En Pampas de Hospital, la activación de quebradas dejó personas aisladas en sectores como El Rodeo, Becerra, La Angostura y Pueblo Nuevo.

En Casitas se activaron quebradas como Corralitos y Panales, mientras que en otros sectores se reportaron daños en vías y cultivos.

El río Tumbes también encendió las alertas. Durante la madrugada del 2 de noviembre alcanzó un caudal de 1.021,33 metros cúbicos por segundo en uno de los puntos de monitoreo, por lo que las autoridades mantienen vigilancia ante un posible incremento.

Piura tampoco está fuera de peligro

En Piura, las lluvias afectan tanto a la costa como a las localidades de la sierra.

El distrito de Sapillica, en la provincia de Ayabaca, registró 33,7 milímetros de precipitación en un periodo de medición reportado por Senamhi. También se informaron acumulados de 16,9 milímetros en Ayabaca y 14,5 en Alto de Poclus.

En la costa piurana, El Partidor registró 27,8 milímetros, Tambogrande 21 y Lancones 10,9.

Los medios regionales también han reportado dificultades en distintos sectores de la ciudad de Piura. El diario La Hora informó que lluvias de aproximadamente siete milímetros fueron suficientes para generar problemas en zonas de drenaje deficiente, como Las Azucenas de Ignacio Merino, la avenida Loreto y Los Tallanes.

El problema no es solamente cuánto llueve, sino dónde cae el agua y si las ciudades cuentan con infraestructura suficiente para evacuarla. Las zonas con drenajes incompletos, quebradas cercanas y viviendas ubicadas en áreas vulnerables pueden sufrir consecuencias incluso con precipitaciones que no parecen extraordinarias.

¿Hasta cuándo continuarán las lluvias en el norte?

Esta es una de las preguntas más importantes para las familias que viven en las regiones afectadas.

En el corto plazo, el Senamhi mantiene el pronóstico de lluvias entre el 4 y el 6 de noviembre, mientras que la jefatura del organismo advirtió sobre un nuevo episodio entre el 5 y el 7, especialmente en Tumbes y Piura.

Pero el panorama no termina allí.

El Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), en su comunicado del 30 de octubre, mantuvo la alerta de El Niño Costero y estimó que podría conservar una magnitud extraordinaria hasta febrero de 2027, para después disminuir gradualmente hasta junio.

Además, se prevén precipitaciones superiores a lo normal entre noviembre de 2026 y enero de 2027 en la costa norte y otras zonas del país. Durante el verano de 2027, las lluvias podrían continuar por encima de lo habitual en la costa norte.

Esto no significa que lloverá intensamente todos los días hasta junio. Los episodios pueden alternarse con periodos de menor precipitación, pero las condiciones oceánicas y atmosféricas mantienen el riesgo de nuevos eventos.

¿Por qué estas lluvias pueden ser perjudiciales?

El problema va más allá de las calles inundadas. Las precipitaciones intensas pueden generar una cadena de consecuencias:

  • Inundaciones: el agua puede ingresar a viviendas, establecimientos comerciales y centros educativos.
  • Desbordes de ríos: el incremento de los caudales amenaza a las poblaciones ubicadas cerca de las riberas.
  • Activación de quebradas y huaicos: el agua puede arrastrar lodo, piedras y otros materiales, afectando carreteras y comunidades.
  • Daños a la agricultura: los cultivos pueden perderse por inundación, erosión del suelo o interrupción de las vías de transporte.
  • Problemas sanitarios: el agua estancada y contaminada aumenta el riesgo de enfermedades como dengue y leptospirosis.
  • Interrupción de servicios: los daños en carreteras, sistemas de drenaje, establecimientos de salud y redes de agua pueden complicar la atención de la población.

La preocupación es mayor en las zonas donde las lluvias se acumulan sobre terrenos ya saturados. En esos lugares, nuevas precipitaciones pueden provocar deslizamientos y desbordes con mayor facilidad.

Lima también amanece con lloviznas: estos son los distritos donde se reportó garúa

Mientras el norte enfrenta lluvias de mayor intensidad, Lima también ha registrado precipitaciones durante las últimas jornadas.

El martes 3 de noviembre, la capital amaneció con lloviznas que comenzaron durante la madrugada. Los reportes periodísticos identificaron presencia de garúa en Cercado de Lima, Breña, Pueblo Libre, Lince, San Isidro, Miraflores y Barranco.

Según información difundida por el portal especializado El Tiempo +51 y recogida por Infobae, la precipitación comenzó alrededor de las 3:15 a. m. y ganó intensidad cerca de las 4:15 a. m., con un registro de 2,4 milímetros en una hora.

También se reportaron acumulaciones de agua en algunos puntos, entre ellos el baipás Nueva Esperanza, en Villa María del Triunfo.

Por su parte, el Senamhi advirtió que las condiciones de viento en la costa pueden favorecer la presencia de niebla, neblina y lloviznas dispersas, especialmente durante la noche, la madrugada y las primeras horas de la mañana.

La especialista del Senamhi también mencionó a Villa El Salvador y Villa María del Triunfo entre los distritos donde podrían presentarse nuevas lloviznas, con acumulados previstos de entre 0,2 y más de 2 milímetros.

Es importante precisar que no todos estos distritos registraron la misma cantidad de lluvia ni se encuentran bajo una situación de inundación. Se trata de zonas donde se reportó garúa o donde se prevén precipitaciones dispersas.

¿Hasta cuándo habrá lloviznas en Lima?

El aviso naranja del Senamhi por incremento de la velocidad del viento, que contempla la posibilidad de niebla, neblina y lloviznas en sectores cercanos al litoral, permanece vigente hasta las 11:59 p. m. del miércoles 4 de noviembre.

Esto no significa que la lluvia vaya a mantenerse de manera continua hasta esa hora. Las condiciones pueden presentarse de forma intermitente y con distinta intensidad según el distrito.

A diferencia de Tumbes y Piura, donde se esperan precipitaciones fuertes y posibles afectaciones por el incremento de los caudales, en Lima el escenario inmediato está más relacionado con la humedad, la garúa y las condiciones del viento.

El norte necesita prevención, no solamente atención después de las inundaciones

Los reportes de los últimos días vuelven a poner sobre la mesa un problema que se repite en varias ciudades del norte: la vulnerabilidad de las poblaciones frente a las lluvias.

En Piura, los problemas de drenaje se hacen visibles cuando se acumula agua en calles y avenidas. En Tumbes, las quebradas activadas y los desbordes afectan viviendas, cultivos y vías de comunicación.

Las autoridades han desplegado equipos de respuesta, motobombas y personal para atender a las familias afectadas. Sin embargo, la continuidad de las lluvias exige trabajos preventivos permanentes, limpieza de cauces, mantenimiento de drenajes, protección de las riberas y vigilancia de las zonas de riesgo.

El norte del Perú enfrenta semanas decisivas. El nuevo episodio previsto para los próximos días será una prueba para la capacidad de respuesta de las autoridades. Y con un Niño Costero que podría mantener condiciones extraordinarias hasta febrero de 2027, la prevención no puede esperar a que las siguientes lluvias vuelvan a dejar a las familias bajo el agua.

Fuentes consultadas

Oficiales y técnicas

Medios regionales y cobertura periodística