¡La canasta familiar no da tregua! Choclo, papa y verduras disparan sus precios y golpean el bolsillo de las amas de casa

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Hacer las compras para preparar el almuerzo familiar se está convirtiendo en un verdadero desafío para miles de hogares peruanos. Productos indispensables como el choclo, la papa, la zanahoria y la arveja registran importantes incrementos de precio, obligando a las familias a gastar más dinero o modificar sus compras para llegar a fin de mes.

El problema ya se refleja en las cifras oficiales. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que la inflación de Lima Metropolitana llegó a 0,57 % durante octubre de 2026, impulsada principalmente por el encarecimiento de los alimentos.

Para las amas de casa, la preocupación es concreta: el dinero que antes alcanzaba para comprar los ingredientes de toda la semana ahora rinde menos.

El choclo y la papa entre los productos que más subieron

Uno de los alimentos que más ha llamado la atención es el choclo. Según el INEI, su precio aumentó 45,3 % durante octubre en Lima Metropolitana.

La situación también alcanza a otros productos de consumo cotidiano. La zanahoria subió 24,6 %, la arveja verde 24,3 %, la papa color 14,4 % y la papa amarilla 13,5 %.

El encarecimiento no es solamente una percepción de los consumidores. Los registros del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) muestran que el kilo de choclo en los mercados minoristas de Lima pasó de S/6,73 el 21 de enero a S/12,34 el 26 de octubre.

En el caso de la papa amarilla, el precio promedio pasó de S/5,10 a S/6,32 durante el mismo periodo.

Son incrementos que afectan directamente la preparación de los alimentos diarios, especialmente en hogares donde las compras se realizan con presupuestos ajustados.

¿También está subiendo el precio del pollo?

El pollo es uno de los productos más importantes en la alimentación de las familias peruanas y suele ser una de las primeras preocupaciones cuando se habla del costo de la canasta familiar.

Sin embargo, las cifras oficiales muestran un comportamiento diferente durante octubre. Según el INEI, el pollo eviscerado bajó 1,5 % en Lima Metropolitana. También disminuyeron los precios de la pierna y la pechuga.

Esto no significa que el pollo sea barato en todos los mercados ni que su precio no pueda variar en los próximos meses. Los especialistas advierten que el costo del maíz y la soya utilizados para alimentar a las aves, así como los efectos del calor sobre las granjas, podrían generar nuevas presiones.

Por eso, aunque algunos productos suben con fuerza, otros presentan reducciones temporales.

Fenómeno El Niño, fertilizantes y combustibles: ¿qué está pasando?

Detrás del incremento de los alimentos existen varios factores que afectan la producción y distribución.

Uno de los principales es el Fenómeno El Niño. Las alteraciones climáticas pueden provocar sequías en determinadas zonas agrícolas y lluvias intensas en otras, perjudicando los cultivos y reduciendo la disponibilidad de productos.

La papa y el choclo son especialmente vulnerables porque dependen de las condiciones climáticas y de las lluvias en sus principales zonas de producción.

A esto se suma el encarecimiento de los fertilizantes. Los mayores costos de producción pueden reducir las áreas sembradas y terminar afectando la cantidad de alimentos que llega a los mercados.

Otro factor es el precio de los combustibles. Transportar productos desde las chacras hasta Lima implica gastos de combustible, mantenimiento y logística. Cuando estos costos aumentan, los comerciantes pueden trasladar parte de ese incremento al consumidor.

Los especialistas consultados por medios económicos advierten que la combinación de estos factores podría mantener la presión sobre los precios durante los próximos meses.

El golpe se siente en los hogares peruanos

La subida de los alimentos no afecta únicamente a quienes realizan las compras en los mercados. También repercute en los pequeños restaurantes, puestos de comida, comedores populares y negocios familiares.

Cuando sube el choclo, la papa o las verduras, preparar un menú económico cuesta más. Las familias deben elegir entre comprar menos cantidad, reemplazar algunos ingredientes o destinar una mayor parte de sus ingresos a la alimentación.

El problema es especialmente delicado para los hogares de menores recursos, donde los alimentos representan una parte importante del presupuesto mensual.

¿Qué deben hacer las autoridades?

Frente a este escenario, el Gobierno y las autoridades del sector agrario deben prestar atención a la evolución de los precios y a las condiciones de producción.

Es necesario reforzar el monitoreo del abastecimiento, apoyar a los pequeños agricultores, facilitar el acceso a fertilizantes y mejorar la infraestructura de riego para reducir la dependencia de las lluvias.

También se requiere vigilar que los mercados mantengan un abastecimiento adecuado y ofrecer información actualizada sobre los precios mayoristas y minoristas para que los consumidores puedan comparar antes de comprar.

Por ahora, las cifras del INEI muestran que el encarecimiento de los alimentos ya está afectando el presupuesto de los hogares. Y mientras continúen las presiones climáticas y los mayores costos de producción y transporte, las familias tendrán que seguir enfrentando una pregunta que se repite cada vez que salen de compras: ¿cómo hacer rendir el dinero cuando los alimentos cuestan cada vez más?

Fuentes consultadas