El Niño se fortalece frente al Perú: NOAA advierte una fase muy intensa y el verano pone en alerta al norte del país

El calentamiento del Pacífico continúa avanzando y los organismos científicos elevan sus proyecciones. NOAA advierte una probabilidad superior al 90% de un El Niño muy fuerte, mientras ENFEN mantiene la alerta por El Niño Costero. La costa norte y central podría enfrentar lluvias superiores a lo normal durante el próximo verano, mientras el sur andino presenta un escenario completamente distinto.
El Fenómeno El Niño ha dejado de ser únicamente una amenaza futura. Está presente y continúa fortaleciéndose.
La última actualización del Climate Prediction Center de la NOAA, publicada el 13 de agosto de 2026, confirma que el sistema océano-atmósfera del Pacífico ecuatorial ya presenta características consistentes con un evento El Niño y que su intensidad seguirá aumentando durante los próximos meses.
Las temperaturas superficiales del mar presentan anomalías superiores a los valores normales en amplias zonas del Pacífico central y oriental. Durante julio, el índice Niño 3.4 alcanzó una anomalía de +1,4 °C, mientras que la región Niño 1+2 —la más directamente relacionada con el mar frente a Perú y Ecuador— llegó a +2,9 °C.
El dato resulta especialmente importante para el Perú porque evidencia que el calentamiento no está ocurriendo únicamente en el Pacífico central: las aguas próximas a nuestra costa también muestran anomalías significativas.
NOAA eleva la alerta: más de 90% de probabilidad de un evento muy fuerte
La proyección de NOAA es contundente.
El organismo estadounidense estima una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una categoría muy fuerte entre septiembre-noviembre de 2026 y noviembre-enero de 2026-2027.
Hay además un escenario todavía más significativo.
Para el trimestre octubre-diciembre de 2026, NOAA calcula un 69% de probabilidad de que el evento alcance un nivel histórico, superando determinados umbrales registrados desde 1950.
Esto no significa automáticamente que ocurrirá una catástrofe ni que las lluvias serán extraordinarias en todas las regiones. La propia NOAA advierte que la intensidad de El Niño aumenta la probabilidad de determinados impactos climáticos, pero no permite asegurar exactamente dónde ni cuánto lloverá.
¿Cuáles serán los meses que debemos mirar con mayor atención?
Si observamos los mapas y gráficos de anomalías de NOAA, el periodo que aparece con mayor intensidad corresponde principalmente al tramo comprendido entre septiembre de 2026 y febrero de 2027.
Pero dentro de ese periodo hay una ventana especialmente importante:
octubre, noviembre y diciembre de 2026.
Precisamente para octubre-diciembre NOAA asigna la mayor probabilidad de alcanzar una intensidad excepcional.
ENFEN coincide parcialmente con esa tendencia. Para la región Niño 3.4, que representa el Pacífico ecuatorial central, prevé magnitudes fuertes entre agosto y septiembre y condiciones de fuertes a muy fuertes entre octubre de 2026 y febrero de 2027.
Por ello, si en un gráfico queremos marcar los meses de mayor atención en rojo, el periodo crítico podría representarse desde octubre de 2026 hasta febrero de 2027, destacando especialmente octubre-diciembre.
Sin embargo, ese “rojo” debe entenderse como mayor intensidad del calentamiento oceánico, no como una predicción directa de lluvias extremas durante todos esos meses.
El Niño Global y El Niño Costero: dos fenómenos relacionados, pero no iguales
Esta diferencia es fundamental para comprender qué puede ocurrir en Perú.
La NOAA vigila principalmente el El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) a escala del Pacífico tropical.
En cambio, para nuestro país resulta especialmente importante la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Ecuador y el norte del Perú.
Por eso ENFEN mantiene actualmente el estado de:
“Alerta de El Niño Costero”.
Según su actualización del 14 de agosto, El Niño Costero continuaría durante los próximos meses y su magnitud más probable se ubicaría entre fuerte y extraordinaria hasta el verano 2026-2027.
Después se esperaría una transición gradual hacia condiciones neutrales aproximadamente desde mayo de 2027.
¿Qué ocurrirá con las lluvias en el norte del Perú?
Aquí comienza la parte más sensible para el país.
ENFEN señala que durante agosto-octubre las precipitaciones en la costa norte se presentarían entre normales y superiores a lo normal.
Pero los especialistas colocan una fecha especialmente importante en el calendario:
noviembre.
A partir de ese mes podrían comenzar a presentarse episodios localizados de lluvias ligeras a moderadas en el norte.
El escenario cambia conforme nos acercamos al verano.
Para el periodo diciembre de 2026 a marzo de 2027, ENFEN considera como escenario más probable la presencia de lluvias superiores a lo normal en la costa norte y central del Perú.
Esto coloca bajo especial vigilancia a regiones históricamente vulnerables a El Niño como Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, además de sectores de la costa central.
La situación deberá actualizarse conforme avance el calentamiento del mar y los modelos meteorológicos tengan mayor precisión.
El sur del Perú podría enfrentar el problema contrario
El panorama no será igual para todo el territorio nacional.
Mientras la costa norte y central deberá vigilar el incremento de las lluvias durante el verano, la región andina del sur del Perú podría registrar precipitaciones inferiores a sus valores normales.
ENFEN prevé para el verano 2026-2027 un escenario de lluvias por debajo de lo habitual en sectores del sur andino.
Esto significa que un mismo Fenómeno El Niño puede generar efectos completamente diferentes dentro del país.
Mientras el norte podría enfrentar riesgo de lluvias intensas, activación de quebradas, inundaciones y desbordes, algunas regiones del sur del Perú podrían experimentar déficit de precipitaciones, afectando disponibilidad de agua, agricultura, ganadería y reservorios.
El mar ya está mostrando las primeras señales
El calentamiento también está produciendo modificaciones en el ecosistema marino.
ENFEN ha reportado desplazamientos en especies y cambios en el comportamiento de la anchoveta. Frente a la costa central continúan apareciendo especies asociadas a aguas ecuatoriales y oceánicas como pez sierra, samasa, perico, barrilete y atún aleta amarilla.
Son señales biológicas que acompañan las anomalías térmicas observadas en el océano.
Asimismo, la anchoveta ha mostrado tendencia a concentrarse más cerca de la costa central y a mayores profundidades respecto a sus patrones habituales.
El calendario que el Perú debe vigilar
El escenario actual puede dividirse en cuatro etapas.
Agosto-setiembre 2026: El Niño ya está activo y continúa fortaleciéndose. Las temperaturas del aire se mantendrían muy por encima de lo normal en gran parte de la costa.
Octubre-diciembre 2026: es el periodo donde NOAA proyecta la mayor intensificación del evento. Existe un 69% de probabilidad de alcanzar un nivel excepcional durante este trimestre.
Noviembre 2026: ENFEN advierte que podrían comenzar a observarse episodios localizados de lluvia en la costa norte.
Diciembre 2026-marzo 2027: será el periodo que necesitará mayor vigilancia en Perú. El escenario actual favorece lluvias superiores a lo normal en la costa norte y central, mientras el sur andino podría presentar déficit de precipitaciones.
El verdadero peligro comienza antes de las lluvias
El Fenómeno El Niño no debería sorprender nuevamente al Perú.
La información científica está disponible varios meses antes de que llegue la etapa más sensible.
NOAA advierte que El Niño se está fortaleciendo. ENFEN mantiene oficialmente la Alerta de El Niño Costero y SENAMHI ya contempla escenarios diferenciados de lluvias para el territorio peruano.
La pregunta empieza entonces a trasladarse del terreno científico al político.
¿Llegarán las obras de prevención antes que las lluvias?
La experiencia peruana demuestra que los mayores daños no dependen únicamente de cuánto llueva. Influyen también la ocupación de quebradas, drenajes deficientes, ríos sin protección adecuada, infraestructura vulnerable y obras de prevención que no fueron ejecutadas a tiempo.
Esta vez, la advertencia llegó antes.
Entre octubre de 2026 y febrero de 2027, el Pacífico podría atravesar uno de sus periodos de mayor calentamiento de los últimos años.
Y mientras el norte del Perú se prepara para un escenario de mayores lluvias, el sur del Perú tendrá que vigilar un riesgo diferente: que el agua termine siendo insuficiente.
El Niño ya está aquí.
Lo que ocurra en los próximos meses dependerá de la evolución de la naturaleza, pero el nivel de daño dependerá también de cuánto se haya preparado el país antes de que empiecen las lluvias.






