“¿Dónde están las detenciones que pedimos?”: Revoredo alza la voz y cuestiona respuesta de la justicia frente a la extorsión

El jefe de la Dirincri defendió el trabajo realizado por la Policía contra las organizaciones criminales y puso sobre la mesa una incómoda pregunta: ¿qué ocurre con los pedidos policiales cuando las investigaciones llegan a las instancias encargadas de autorizar las detenciones?
La extorsión continúa siendo uno de los principales desafíos de seguridad en el Perú. Transportistas amenazados, ataques contra buses y organizaciones criminales que utilizan la violencia para imponer el miedo mantienen bajo presión a las autoridades encargadas de combatir este delito.
Pero en medio de esta lucha, una voz desde la propia Policía Nacional decidió poner el foco en otro problema.
El general PNP Víctor Revoredo, jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), cuestionó públicamente la respuesta que reciben algunas investigaciones policiales cuando se solicitan medidas destinadas a detener a los presuntos integrantes de organizaciones criminales.
“¿Dónde están las detenciones preliminares que pedimos?”, reclamó el alto mando policial al referirse a la respuesta de las instancias del sistema de justicia frente al avance de la criminalidad.
La frase no pasó inadvertida. Proviene de uno de los oficiales que durante los últimos años ha encabezado operaciones contra organizaciones vinculadas al sicariato y la extorsión.
La Policía captura, pero Revoredo pregunta qué sucede después
El cuestionamiento de Revoredo apunta directamente a una de las etapas más sensibles de la lucha contra el crimen organizado.
Las investigaciones policiales permiten identificar sospechosos, reconstruir comunicaciones, seguir movimientos y reunir elementos que posteriormente son puestos a disposición de las autoridades competentes. Sin embargo, determinadas medidas que afectan derechos fundamentales, como una detención preliminar judicial, requieren seguir el procedimiento establecido por ley.
Es precisamente sobre esa cadena donde Revoredo está exigiendo respuestas.
El jefe de la Dirincri cuestionó las demoras relacionadas con solicitudes de detención y también mostró su preocupación porque algunos presuntos delincuentes intervenidos terminan nuevamente en libertad.
Su reclamo abre una discusión que trasciende a la propia Policía: para enfrentar organizaciones dedicadas a la extorsión no basta con identificar a sus integrantes. Policía, Ministerio Público y Poder Judicial necesitan actuar dentro de sus respectivas competencias y con suficiente coordinación para que una investigación pueda traducirse oportunamente en medidas judiciales.
Revoredo defiende resultados: 19 días sin atentados contra transportistas
El general también respondió a las críticas dirigidas contra la Policía tras los nuevos ataques registrados contra empresas de transporte.
Según Revoredo, antes del reciente atentado ocurrido en Ate, la Policía contabilizó 19 días consecutivos sin atentados contra empresas del sector transporte, resultado que atribuyó al trabajo de inteligencia e investigación desplegado por las unidades policiales.
El dato fue utilizado por el jefe policial para defender la estrategia que viene ejecutando la institución y remarcar que las organizaciones criminales también modifican permanentemente sus métodos de operación.
Sin embargo, el nuevo ataque volvió a encender las alarmas y demuestra que contener temporalmente la violencia no significa haber derrotado las estructuras que se encuentran detrás de las extorsiones.
El ataque en Ate volvió a encender las alarmas
La preocupación reapareció con fuerza después del ataque contra un conductor de la empresa de transportes Nuevo Horizonte en Ate.
El chofer fue atacado a balazos mientras realizaba su recorrido. Según los reportes iniciales, el agresor habría abordado la unidad como pasajero antes de dispararle por la espalda y escapar.
El episodio rompió el periodo sin atentados contra el transporte destacado por la Dirincri y volvió a colocar a las empresas del sector frente a una amenaza que conocen demasiado bien: pagar, paralizar sus operaciones o exponerse a represalias.
Para Revoredo, las investigaciones continúan y la Policía trabaja en la identificación y ubicación de quienes estarían detrás de estos ataques.
Una lucha que no puede librar una sola institución
Las declaraciones del jefe de la Dirincri exponen uno de los problemas centrales que enfrenta el Estado en la lucha contra la extorsión.
La Policía puede realizar labores de inteligencia, identificar sospechosos y ejecutar las órdenes judiciales correspondientes. El Ministerio Público dirige la investigación del delito y solicita las medidas que correspondan, mientras que el Poder Judicial evalúa y decide sobre aquellas que requieren autorización judicial.
Por ello, cuando uno de esos engranajes funciona lentamente o las instituciones no logran coordinar de manera efectiva, las organizaciones criminales pueden aprovechar esas brechas.
El reclamo público de Revoredo debe entenderse precisamente dentro de esa discusión.
No se trata únicamente de saber cuántos delincuentes captura la Policía. La pregunta de fondo es cuántas investigaciones logran convertirse en procesos suficientemente sólidos para desarticular a las organizaciones y evitar que sus integrantes continúen operando.
De los chips vendidos sin control a las detenciones: Revoredo viene reclamando cambios
Esta no es la primera vez que Revoredo cuestiona públicamente las dificultades que encuentra la Policía para combatir la extorsión.
Cuando encabezaba la División de Investigación de Extorsiones, el entonces coronel también reclamó mayor fiscalización sobre la comercialización de chips telefónicos, al considerar que la venta irregular de líneas facilita que organizaciones criminales realicen amenazas y cobros extorsivos ocultando su verdadera identidad.
Su planteamiento apuntaba a cerrar herramientas que las mafias utilizan para operar desde el anonimato.
Ahora, desde la jefatura de la Dirincri, su reclamo se traslada hacia otra parte de la cadena: las decisiones que deben adoptarse una vez que la investigación policial identifica a los presuntos responsables.
“¿Dónde están las detenciones?”
La frase pronunciada por Revoredo resume una preocupación que probablemente también comparten miles de ciudadanos afectados por la inseguridad.
Detrás de cada expediente existen investigaciones, víctimas y policías que buscan identificar a organizaciones que pueden reemplazar rápidamente a sus ejecutores.
Por eso, la lucha contra la extorsión no puede medirse únicamente por capturas ni por periodos temporales de reducción de atentados.
La verdadera prueba para el Estado será conseguir que Policía, Fiscalía y Poder Judicial funcionen como partes de una misma estrategia, respetando las garantías del debido proceso pero evitando que las demoras se conviertan en oportunidades para las organizaciones criminales.
Mientras los extorsionadores continúan adaptando sus métodos, Revoredo ha puesto públicamente la pregunta sobre la mesa:
“¿Dónde están las detenciones preliminares que pedimos?”
Fuente: difusión original en YouTube. Declaraciones del general PNP Víctor Revoredo, jefe de la Dirincri, sobre la lucha contra la criminalidad y los pedidos de detención preliminar. El material audiovisual pertenece a su medio/productor original y se reproduce mediante inserción (embed) desde la plataforma de origen.






