
¿López Aliaga será alcalde o regidor si gana Renovación Popular? El JNE todavía no resuelve la controversia en Lima

A pocos días de las elecciones municipales, Lima podría encontrarse frente a una situación electoral poco habitual.
Rafael López Aliaga aparece en la lista de Renovación Popular como candidato a primer regidor y no como candidato a alcalde.
Sin embargo, el candidato original a la alcaldía, Luis Rubio, renunció a la contienda.
Entonces aparece la pregunta que todavía no tiene una respuesta definitiva:
Si Renovación Popular gana las elecciones del domingo 4 de octubre, ¿López Aliaga asumirá como alcalde de Lima o solamente como regidor?
Por ahora, ni siquiera el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha dado una respuesta definitiva.
¿Cómo comenzó este problema?
López Aliaga fue elegido alcalde de Lima para el periodo 2023-2026, pero dejó el cargo para participar posteriormente en las elecciones generales.
Para las municipales de 2026 decidió regresar a la competencia electoral, aunque esta vez no postuló directamente a la alcaldía.
Renovación Popular presentó a Luis Rubio como candidato a alcalde y colocó a López Aliaga como primer regidor, posición que también corresponde al teniente alcalde.
La situación cambió cuando Rubio renunció a su candidatura.
La lista continuó participando, pero sin candidato a alcalde.
Y López Aliaga permaneció como primer regidor.
La ley que podría llevarlo nuevamente al sillón municipal
Quienes sostienen que López Aliaga debería asumir la alcaldía se apoyan principalmente en el artículo 24 de la Ley Orgánica de Municipalidades.
La norma establece que, ante la vacancia o ausencia del alcalde, debe reemplazarlo el teniente alcalde, es decir, el primer regidor hábil de la misma lista electoral.
Ese primer regidor sería Rafael López Aliaga.
El especialista en derecho electoral José Tello sostiene que, si Renovación Popular gana, la aplicación de esta norma permitiría que López Aliaga termine asumiendo la alcaldía.
El propio exalcalde defiende esa interpretación.
“No hay ley que habilite al JNE a proclamar como alcalde a otro regidor”, sostuvo recientemente.
También rechaza que su candidatura constituya una reelección encubierta porque, formalmente, asegura que está postulando a un cargo diferente: primer regidor.
Pero aparece un problema: la reelección inmediata está prohibida
Aquí comienza la verdadera controversia.
La Constitución peruana establece que los alcaldes no pueden ser reelegidos inmediatamente para un periodo consecutivo.
Y López Aliaga fue elegido alcalde para el periodo inmediatamente anterior.
Sus críticos consideran que permitir que vuelva a la alcaldía utilizando la primera regiduría terminaría consiguiendo indirectamente aquello que constitucionalmente no podía buscar directamente.
Es lo que algunos especialistas y organizaciones políticas denominan una “reelección encubierta”.
López Aliaga rechaza completamente esa interpretación.
Una resolución del JNE complica todavía más el escenario
Existe además un elemento jurídico especialmente importante.
En una reciente resolución relacionada precisamente con la candidatura de López Aliaga, aparecen fundamentos que sostienen que la prohibición constitucional de reelección no solamente impediría postular directamente al mismo cargo.
La interpretación señala que también podría impedir asumir nuevamente la alcaldía mediante mecanismos indirectos durante el periodo inmediatamente siguiente.
Incluso se menciona expresamente el supuesto de un exalcalde que postula como primer regidor mientras el candidato a alcalde de su lista renuncia.
Es prácticamente el escenario que actualmente enfrenta Renovación Popular en Lima.
Sin embargo, el JNE permitió que López Aliaga continúe participando como candidato a regidor.
Por eso todavía queda pendiente resolver algo diferente: qué ocurriría con la alcaldía si su lista obtiene la mayor cantidad de votos.
Catorce organizaciones pidieron al JNE que se pronuncie
La incertidumbre llevó a catorce organizaciones políticas a exigir que el Jurado Nacional de Elecciones establezca una posición antes de los comicios.
Argumentan que los limeños deberían acudir a las urnas sabiendo exactamente quién asumiría la Municipalidad de Lima si Renovación Popular resulta ganadora.
Para estas agrupaciones existe una situación de incertidumbre jurídica que afecta el derecho de los ciudadanos a emitir un voto plenamente informado.
Renovación Popular rechazó ese cuestionamiento.
¿Qué dice ahora el JNE?
Esta semana, el presidente del JNE, Roberto Burneo, reconoció que todavía no existe una decisión definitiva.
Burneo evitó adelantar su posición personal y señaló que será el pleno del organismo electoral quien determine qué corresponde hacer.
El JNE se encuentra en sesión permanente, pero tampoco ha precisado si resolverá la controversia antes de las elecciones del domingo.
Eso significa que Lima podría llegar a las urnas sin conocer definitivamente quién recibiría la credencial de alcalde si gana Renovación Popular.
Entonces, ¿alcalde o regidor?
Hoy existen dos escenarios jurídicos enfrentados.
Por un lado, está la Ley Orgánica de Municipalidades: si no existe alcalde, el primer regidor hábil de la lista debe reemplazarlo. Bajo esa interpretación, López Aliaga asumiría la alcaldía.
Por otro lado, está la prohibición constitucional de reelección inmediata. Bajo una interpretación más amplia de esa restricción, permitir que un exalcalde vuelva al mismo cargo mediante la primera regiduría podría vulnerar la Constitución.
La decisión final todavía corresponde al JNE.
Y precisamente ahí está lo extraordinario de esta elección.
Los limeños podrían votar este domingo por una lista sin candidato a alcalde y, si esa lista gana, recién después conocer definitivamente quién ocupará el sillón municipal durante los próximos cuatro años.
Más allá de Rafael López Aliaga o de cualquier otro candidato, la controversia plantea una cuestión fundamental:
¿debería el elector conocer antes de votar exactamente quién asumirá la alcaldía si la lista que elige resulta ganadora?







