Tragedia en el Rajuntay: Impericia, fallas mecánicas y documentos vencidos provocan fatal accidente con 9 fallecidos

Una expedición marcada por la negligencia

La madrugada del domingo 22 de marzo quedó marcada por la sangre en la zona de Casapalca, Huarochirí. Una minivan de la empresa Adventure Travelero Perú EIRL, que transportaba a turistas entusiastas hacia el nevado Rajuntay, se despistó y cayó al abismo, provocando la muerte instantánea de 9 personas. Entre las víctimas fatales se encuentra Aldo Martínez Ceballos, quien viajaba junto a su hija, Melissa Martínez (22), hoy internada en estado crítico.

Las investigaciones y testimonios de los sobrevivientes dibujan un panorama de negligencia sistémica. Según los relatos, el vehículo presentó fallas mecánicas apenas una hora antes del siniestro, deteniéndose en un poblado. A pesar de que los pasajeros, atemorizados, solicitaron la devolución de su dinero y advirtieron el peligro, la guía turística de la agencia habría presionado para continuar con el trayecto, desoyendo las señales de alerta de la propia máquina.

Vehículo «chatarra» y chofer sin experiencia en ruta

Las revelaciones tras el peritaje de la Policía Nacional del Perú (PNP) son escandalosas. La unidad móvil no solo tenía la revisión técnica vencida desde el año 2024, sino que ni siquiera pertenecía formalmente a la agencia, sino que se trataba de un servicio tercerizado. Por este tour, la empresa cobró S/200 por persona, a pesar de no contar con el permiso correspondiente del Mincetur para realizar actividades comerciales de turismo de montaña.

A la precariedad del vehículo se sumó la falta de pericia del conductor, Herminio Salas Pequillo, quien también falleció en el accidente. Según confesó la viuda del chofer a los familiares de las víctimas, Salas no conocía la ruta hacia el Rajuntay y había sido contratado a último minuto por un pago de S/350 solo para esa expedición. El conductor habría intentado desistir del viaje tras el desperfecto mecánico en Chaclacayo, pero fue persuadido por las guías bajo la falsa promesa de que el problema estaba «solucionado».

Una joven veterinaria lucha por su vida

En el Hospital Nacional Hipólito Unanue, la tragedia continúa para la familia Martínez. Melissa, una estudiante de Medicina Veterinaria amante de los animales, permanece en coma inducido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Tras ser sometida a una compleja cirugía de columna, su pronóstico es reservado.

Su tía, Claudia Martínez, denunció que la familia ha tenido que costear más de S/30,000 en gastos médicos, debido a que el dueño de la agencia, identificado como Jean Pierre Flores Hinostroza, ha desaparecido de la escena y no está asumiendo ninguna responsabilidad económica ni legal por el desbarrancamiento.

El clamor por justicia: «Era una niña llena de ilusiones»

La indignación crece entre los deudos, quienes no solo enfrentan el luto de haber perdido a sus seres queridos, sino también el abandono de las autoridades frente a las agencias de turismo informales que operan en la capital. «No podemos detenernos a llorar porque todos los días estamos acá luchando para que ella salga de ese cuadro», expresó Claudia Martínez entre lágrimas.

Este accidente pone nuevamente bajo la lupa la fiscalización de las rutas de alta montaña en Huarochirí y la facilidad con la que empresas sin permisos de Mincetur comercializan paquetes turísticos de alto riesgo, utilizando vehículos sin mantenimiento y personal sin capacitación, cobrando con la vida de ciudadanos inocentes.