Keiko Fujimori y Marco Rubio: lo que se movió detrás de cámaras en una reunión que acerca al Perú a Estados Unidos

La fotografía oficial mostró sonrisas, apretones de manos y un mensaje de cooperación. Pero detrás del encuentro entre la presidenta Keiko Fujimori y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, había mucho más en juego: seguridad, narcotráfico, comercio, inversiones y el creciente pulso entre Washington y China por influencia en el Perú.

Rubio llegó a Palacio de Gobierno este jueves 10 de septiembre acompañado por el canciller Carlos Espá y el embajador estadounidense Bernie Navarro. Fujimori lo recibió con honores antes de iniciar una reunión que cerró la gira sudamericana del jefe de la diplomacia estadounidense.

Antes de Palacio hubo una reunión privada

Uno de los movimientos menos visibles ocurrió horas antes.

Rubio llegó primero a Torre Tagle, donde sostuvo una reunión privada con Carlos Espá. No se difundió una transcripción de esa conversación, pero Cancillería ya había adelantado dos prioridades peruanas: combatir a las organizaciones criminales transnacionales y reforzar la cooperación frente al Fenómeno El Niño.

Ese encuentro previo resulta políticamente significativo porque Espá conoce de cerca la relación bilateral: trabajó durante años en la Embajada de Estados Unidos en Lima antes de asumir la Cancillería peruana.

Después de esa conversación, Rubio pasó directamente a Palacio.

El anuncio más importante: Perú entra al “Escudo de las Américas”

Tras la reunión, Fujimori confirmó que el Perú se incorpora al Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por el Gobierno de Donald Trump para fortalecer la cooperación contra narcotráfico y crimen organizado transnacional.

La mandataria sostuvo que la participación permitirá recibir información con mayor rapidez y mejorar la capacidad de respuesta del Estado peruano.

La cooperación contempla especialmente intercambio de inteligencia y coordinación frente a organizaciones criminales que operan en varios países.

Para un Perú golpeado por extorsiones, secuestros, sicariato y bandas con conexiones internacionales, ese fue el resultado más concreto de la visita.

Pero detrás también estaba China

Aquí aparece el componente geopolítico.

China se ha convertido en un socio económico fundamental del Perú, especialmente en minería, infraestructura y el puerto de Chancay. Al mismo tiempo, la administración Trump busca recuperar influencia estadounidense en América Latina.

Reuters señala que durante la visita también estuvo presente esa competencia estratégica: el comercio peruano con China aumentó fuertemente durante 2026 y ya supera el intercambio con Estados Unidos, mientras Washington busca ampliar inversiones y cooperación en sectores considerados estratégicos.

Rubio ha sido especialmente crítico con determinadas inversiones chinas en la región y ha promovido al capital estadounidense como una alternativa basada en reglas transparentes.

Ese era probablemente uno de los grandes temas de fondo aunque las cámaras estuvieran concentradas en seguridad.

Perú tampoco fue a la reunión con las manos vacías

El Gobierno peruano también tiene intereses económicos concretos.

Entre ellos está mejorar las condiciones comerciales con Estados Unidos y buscar alivio frente a recientes incrementos arancelarios que afectan productos peruanos.

Reuters confirmó que comercio y aranceles formaron parte del contexto de las conversaciones, junto con seguridad, migración y cooperación frente a emergencias climáticas.

Rubio había adelantado antes de iniciar su gira que Washington esperaba avanzar próximamente en acuerdos comerciales con Perú, Colombia y Ecuador.

Un almuerzo con empresarios también formó parte de la agenda

La visita no quedó únicamente entre políticos.

Rubio tenía previsto participar en un encuentro organizado por AmCham Perú en el Museo de Arte de Lima, con presencia de importantes empresarios peruanos.

Entre los nombres reportados estaban Dionisio Romero Paoletti y Carlos Rodríguez Pastor, en una actividad vinculada también al programa Fulbright.

Es otra señal de que detrás del discurso sobre seguridad también existe una agenda de inversiones y negocios.

¿Una relación más cercana con Trump?

La visita tiene además una lectura política evidente.

Keiko Fujimori lleva pocas semanas en Palacio y el encuentro con Marco Rubio representa el contacto estadounidense de más alto nivel desde el inicio de su Gobierno.

Reuters describe la gira de Rubio por Colombia, Ecuador y Perú como parte de un escenario de mayor alineamiento regional con Washington.

Eso no significa que Lima vaya a romper sus vínculos con China. El desafío para el Gobierno peruano será precisamente mantener una relación económica importante con Pekín mientras fortalece su alianza política y de seguridad con Estados Unidos.

Lo que no sabemos de la reunión

No existe hasta ahora una versión pública completa de lo conversado a puerta cerrada.

Por ello, sería incorrecto afirmar que hubo compromisos secretos o decisiones que no hayan sido anunciadas oficialmente.

Lo comprobado permite, sin embargo, entender el “detrás de cámaras”:

Rubio habló primero en privado con la Cancillería, llegó a Palacio con una agenda muy marcada por seguridad, Estados Unidos buscó fortalecer su influencia regional y el Perú consiguió incorporarse a un mecanismo internacional contra el crimen organizado mientras intenta cuidar también sus intereses comerciales.

La foto mostró a Keiko Fujimori y Marco Rubio sonriendo.

Pero detrás de esa imagen hubo una negociación bastante más grande:

cómo se posicionará el Perú entre seguridad, comercio y la competencia cada vez más visible entre Estados Unidos y China en América Latina.