
Celulares restringidos en los colegios: Minedu fija nuevas reglas y estos son los casos en que sí podrán utilizarse

El uso indiscriminado del celular durante las clases tendrá nuevas reglas en los colegios del Perú.
El Gobierno aprobó este sábado 3 de octubre el reglamento de la Ley N.º 32385, que establece restricciones para el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos similares por parte de los estudiantes.
La disposición alcanza a colegios públicos y privados de primaria y secundaria de todo el país, además de las modalidades equivalentes de Educación Básica Alternativa y Especial.
Pero hay una precisión importante:
el celular no desaparece de los colegios ni existe una prohibición absoluta de llevarlo. Lo que se restringe es su utilización durante las actividades educativas.
¿Cuándo no podrán utilizarlo?
Los estudiantes deberán mantener restringido el uso de sus celulares mientras participan en actividades educativas.
La regla también alcanza a actividades que formen parte del servicio educativo aunque se realicen fuera del colegio o fuera del horario habitual de clases.
Cada institución deberá implementar las medidas necesarias para hacer cumplir la disposición.
El objetivo, según la norma, es mejorar la atención, el rendimiento y los aprendizajes, además de favorecer la convivencia entre estudiantes y enfrentar problemas como el ciberacoso y la sobreexposición a contenidos inadecuados en internet.
¿Cuándo sí estará permitido?
El reglamento establece excepciones.
Los estudiantes podrán utilizar celulares cuando exista una finalidad educativa, especialmente si forman parte de una actividad pedagógica previamente planificada y autorizada.
También podrán utilizarse cuando sean necesarios para superar barreras educativas relacionadas con determinadas necesidades del estudiante.
Otra excepción corresponde a problemas de salud, condiciones o discapacidades que justifiquen el uso del dispositivo.
Finalmente, podrán utilizarse ante situaciones de emergencia, siguiendo las condiciones establecidas por la institución.
Por lo tanto, un profesor podrá autorizar el celular como herramienta educativa cuando corresponda.
¿El colegio puede quitarle el celular al alumno?
Sí, pero existen reglas.
Los colegios podrán habilitar espacios destinados a la custodia de los celulares y deberán establecer en su reglamento interno cómo se entregarán, conservarán y devolverán los equipos.
Normalmente, el tiempo de custodia no deberá superar la jornada escolar.
Sin embargo, ante una conducta grave o reiterada y respetando criterios de gradualidad y proporcionalidad, el reglamento permite que el equipo sea entregado directamente al padre, madre o tutor.
El colegio, además, tendrá la responsabilidad de proteger el dispositivo mientras permanezca bajo su custodia, evitando su pérdida, deterioro o el acceso a la información personal almacenada en él.
Los profesores tampoco quedan fuera
El reglamento también se refiere a los docentes.
El uso de celulares por parte de los profesores deberá estar orientado prioritariamente al proceso de enseñanza y aprendizaje.
El Minedu señala que los docentes deben procurar realizar el uso personal de sus dispositivos fuera del horario de clases, salvo situaciones de necesidad o fuerza mayor.
Padres también tendrán responsabilidad
Las familias forman parte de la nueva regulación.
Los padres, madres y tutores deberán contribuir al cumplimiento de las restricciones establecidas para los menores bajo su responsabilidad.
Además, todos los colegios deberán colocar en un lugar visible de su ingreso un aviso informando que el uso de celulares durante las actividades educativas se encuentra restringido salvo autorización expresa por motivos pedagógicos o situaciones especiales.
¿Prohibición o uso responsable?
La nueva norma busca marcar una diferencia entre tener un celular y utilizarlo sin control durante las clases.
El teléfono podrá continuar siendo una herramienta tecnológica e incluso educativa, pero dejará de depender únicamente de la voluntad del estudiante cuándo utilizarlo durante una actividad escolar.
Los colegios tendrán ahora que adaptar sus reglamentos internos, definir mecanismos de custodia y establecer cómo actuar frente a los incumplimientos.
El reto será encontrar un equilibrio: evitar que el celular se convierta en una distracción permanente sin cerrar la puerta a una tecnología que también puede utilizarse para aprender.







